27 de septiembre de 2013

Por Yrina

15 de agosto de 2013 a la(s) 15:47
De niña sufría por muchas cosas! por el miedo que siempre tuve a todo lo que se moviera por el suelo, por el temor a quedarme sola, porque era flaca, porque era tímida y pare de contar. También sufría porque no me quería llamar Ymarluz, yo quería llamarme... YRINA y recuerdo que cuando algún niño en la escuela me preguntaba como me llamaba, yo decía YRINA. Yrina era no solo mi hermana menor, era la inteligencia, la alegría desinhibida, la seguridad que yo admiraba y sigo admirando en ella. Deseaba ser como ella, extrovertida y graciosa, con la inteligencia vivaz y profunda que aún sigue teniendo.
A esta distancia evalúo ese deseo como el hermoso complemento que yo necesitaba para que surgiera la persona que hoy soy. Sus dones han sido un aliciente en mi vida, un apoyo en los más duros momentos. Su liderazgo me ha llevado por caminos de espiritualidad que antes no podía ver, me ha hecho comprender que la ciencia no riñe con el espíritu sino que se complementan bellamente en nuestro conocimiento y el desarrollo de la mente. Su éxito me ha llenado de orgullo y he sido feliz muchas veces solo con pensar en sus logros como mujer, como madre, como abuela y como profesional.
Mi amor por Yrina no tiene límites, agradezco a la vida, a la energía superior que nos constituye, que su ser me acompañe en esta travesía (a veces dulce, a veces amarga) que recorremos juntas y que la distancia física no obstaculiza, nuestras almas estan unidas más allá de esta vida transitoria.
Feliz cumpleaños hermana! Dios te bendiga!

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